Mi verso favorito: Escribir es nacer de Luis cernuda

...desde el polvo
me atrevo a
murmurar
tristes
palabras.
Escribir es
nacer,
dejar la
cristalina
morada de
inocencia
donde ya no
estoy.
Mi verso tiene formas
maternales,
es nube sobre el
mar
y una gota de l
luvia,

es niño que en la arena se entretiene

con las espumas y las caracolas.

Un saludo para todos los lectores, si ya seguías esta historia, lamento no haber escrito más y dejar la historia a la deriva, y si eres nuevo espera el nuevo giro de mi historia, traerá nuevas sorpresas, personajes nuevos, tramas nuevas y una nueva forma de dejarte fijo en la pantalla por mucho tiempo. Proximamente publicaré los primeros capítulos nuevamente (sí, los mismos) pero quiero volver a retomar la historia de cero para cambiar algunas cosas, no muchas. Espero que sean pacientes y les guste esta nueva historia que me complace tanto compartir con ustedes.

Espero que me hayan perdonado y que sigan la historia tanto como yo. Dentro de unas semanas cambiaré la dirección de la página conforme a como decida llamar a este libro.

¡Nos leemos pronto!

sábado, 23 de enero de 2010

Malicia



Capitulo 22

-         - Despierta.
-         - ¿Ah?
-          - ¡Despierta Christie! –era la voz de Sam. Me senté de golpe en la cama.
-          - ¿Qué?
-          - Hoy íbamos a  casa de Verónica ¿Recuerdas?
-          - ¡Se me había olvidado!

Sami me esperó paciente mientras yo me cambiaba, salimos juntas a la casa de Verónica, en el camino nos encontraos con Cristian y Lucas.

-         -  Entonces iremos a la escuelita ¿no? –bromeé con Lucas.
-         - Otra vez tu emoción con las clases. Estás demente.
-         - Esto no es como la escuela.
-         - Es cierto ¿Y tú no ibas ayer a clases? –levantó las cejas divertido.
-         - Me quedé dormida –en parte era cierto.
-         -Que mal… ¡A nadie engañas brujita! –le dio un codazo a Cris mientras estalla en risas.
-         - Como te odio… -mascullé.
-         - El sentimiento es mutuo. Cabe resaltar que no lo es.
-         - Entiendo el sarcasmo.
-         - ¡Pues no parece!

Llegamos a la casa de Verónica y toqué el timbre por educación, Lucas se apareció en la casa directamente, como si le importara.

-         - Hola chicos, pasen –nos recibió ella mientras le devolvió la mirada a Lucas- Hola Lucas.
-         - Buenas tardes profesora ¿Cuándo iniciamos la clase?
-         - ¿Sabes que esto no te subirá puntos en Literatura?
-         - ¿Qué hablas, V?
-         - No exageres.

En la sala ya nos estaban esperando Scott, Charlotte y Rachel, el chico esbozó una tímida sonrisa al verme.

«¿Cómo sigues?»
«Um, no me quejo. Estoy bien. »
«Me alegra oír eso… me refiero escucharlo en mi cabeza… tu me entiendes ¿no?»
«Por supuesto, ¿De qué se trata todo esto?»
«Ya veras, justo ahora. »


Verónica se había puesto a mi lado y había comenzado a hablar.

-         -  Como la señorita aquí a mi lado se ha visto amenazada, tiene que desarrollar mejor sus poderes, más aun si es nueva en todo esto.
-         - Genial, ahora tenemos que jugar a la escuelita con Christie.
-         -  Si, y yo seré su profesora –aplaudió Sami contenta.
-         -  No, tiene que ser Charlotte.
-         - ¿Qué? –dijimos ella y yo al mismo tiempo.
-         - Como lo oyen, necesitas desarrollar lo que más sabes hacer, ver el futuro, así que Charlotte es perfecta en eso, y hermano también.

« ¡Sí! Bienvenida a mi clase»

-         -  ¿Qué tienen que ver ellos dos en esto? –preguntó Cris a mi lado- Sam y yo le podemos enseñar también.
-         -  No, tienen que ser ellos. Deben ayudar a Christine a concentrarse para poder abrir su mente, así le será más fácil ver el futuro.
-         - Por supuesto.
-         - Entonces sígueme –susurró Charlotte y se sentó a unos de los muebles.

Scott ya se hallaba allí sentado, había una mesa de té llena de velas aromatizadas, algunas olían a jazmín y manzana, esos aromas no te hacían marearte, eran suaves, como para hacerte dormir.

Me senté al lado de Scott mientras me explicaba:

-         -  Has visto visiones en sueños, ¿cierto?
-         -  Sí, pero solo algunas veces.
-         - Exacto. Verónica cree que si te relajas un poco y tratas de dormir, tal vez veas algo… si te concentras mucho, claro.
-         - Pero me voy a tener que quedar dormida.
-         - No necesariamente –intervino Charlotte.
-         - ¿Pero si yo…?
-         - Solo concéntrate ¿sí? –me cortó antes de poder hablar- . Veamos, ¿Con qué te relajas fácilmente?
-         -  Creo que… escuchando algo de piano.
-         - Perfecto, regreso enseguida. –salió corriendo de la habitación.
-         - ¿Tomás algo antes de dormir? –me preguntó Scott.
-         - Algunas veces tomo un poco de té.
-         - ¡Si! También hago eso. Ya mi hermana está buscando uno.
-         - Gracias.
-         - No te tienes que quedar completamente dormida, solo… relajada.
-         - Trataré.
-         - Te avisaré cuando empieces a bostezar.
-         - Si, lo agradeceré.

Charlotte llegó con música de fondo y una taza de té caliente, tomé un sorbo y suspiré, estaba funcionando. Bostecé un par de veces y a la tercera Scott me sacudió el hombro mientras sonreía, lo ignoré y sin darme cuenta me quedé dormida…

-        .  ¿No hay una dirección exacta de la casa? –preguntó una voz femenina al otro lado del pasillo de la escuela.
-        .  No, solo aparece que se residencia en Roma, es todo –esa seguro tenía que ser Mandy.
-        .  Pues allá iremos entonces. –sentenció Regina.
-        .  ¿Y qué piensas hacer con Brians?
-         - Ya tengo un futuro para ella.
-         - ¿Se ve turbio?
-         - ¿Tú qué crees? –ambas chicas rieron.

Me había asomado en una esquina del pasillo y estaban las dos recostadas en una pared, por un momento creí que Regina me estaba observando, asustada di media vuelta al otro lado del pasillo para correr, era más que seguro que me había visto espiándola…

-         - ¿Estás despierta? –me habló Scott y me sobresalté.
-         - Eso creo…
-         - ¿Viste algo?
-         - Si.
-         - ¿Qué viste?
-         - Solo vi… a Cristian molesto con Scott, y le pegó un manotazo –dije Cristian un poco más fuerte de lo que podía, sabía que me oiría, no pensaba decir que había visto.
-         - Que divertido –murmuró.
-         - Si, algo así.
-         - Oye, no te quedes dormida para la próxima –me habló Charlotte irritada.
-         - Lo siento, no fue mi intención.
-         - Ya. Ahora solo no te duermas y trata de ver algo más interesante.

Parpadeé varias veces y cerraba los ojos con fuerza para no dormirme y solo ver como seguía mi visión, quería algo más de ella.

-         - Tampoco hace falta que te arranques los parpados –dijo Scott.
-         - Estoy tratando.

Traté de concentrarme un poco más hasta que al fin lo logre, esta vez no me costó mucho enfocar la visión, aunque solo era la nota de mi examen de Historia, un diez no estaba nada mal, estuvo difícil.

-         - Saqué un diez en Historia –miré a Scott sonriente.
-         - ¿No sabes cuánto saque yo? Creo que me equivoque en la segunda pregunta.
-         - Déjame tratar…
-         - No, creo que es suficiente por hoy. Acompáñame a buscar a los demás.

Fuimos al recibidor, estaban Verónica, Sam, Cris y Lucas hablando entre si, me miraron esperando alguna sorpresa, pero fue Scott quien habló:

-         - Está mejorando mucho, a la primera vez se quedó dormida, pero lo logró en la segunda.
-         - ¡Excelente!
-         - ¡Eso es fabuloso!
-         - ¿Y tuviste que babear dormida para tener que ver algo? ¡Por favor! –exclamó Lucas.
-         - Mira quien está hablando –le espetó Cris y le dio un manotazo.
-         - ¡Oh! Ya veo…
-         - ¿Qué cosa? –preguntó Lucas.
-         - Christie vio esto –explicó Scott.
-         - ¡Es buena noticia! –exclamó Sam a mi lado.
-         - Ni tan buena.
-         - ¿Por qué?
-         - Porque ya tengo sueño… -bostecé, ya estaba cansada, todos rieron, no entendí el chiste.
-         - Suficiente por hoy, mejor ve a dormir a tu casa. –apenas escuché esas palabras cuando tuve una visión repentina del colegio.
-         - Sacaste un ocho –miré en dirección a Scott, quien dibujó una sonrisa.
-         - Me lo imaginé, creo que la segunda pregunta la tenía mal. Nos veremos brujita.
-         - Adiós Scott. Gracias por invitarme, Verónica.
-         - No hay nada que agradecer, mejor vete a dormir.
-         - Si, adiós.

Me aparecí directamente en mi cuarto y me cambié para dormir, Yess escuchó el ruido y entró en mi habitación.

-         - Hola, acabo de llegar. Tengo mucho sueño, te diré todo mañana ¡Son tantas cosas las que pasaron!
-         - No hay problema cielo, buenas noches.

Tantas velas aromatizadas me habían dado mucho sueño. Esta vez ni si quiera me esforcé en tratar de ver algo, estaba hecha polvo…


Al siguiente día en clases todo estaba bastante aburrido, si no fuera por los chistes de Lucas me hubiera quedado dormida en plena clase, en el breve receso que hubo fui a mi casillero a buscar mi libro de biología, en el otro lado del pasillo solo se escuchaban unos murmullos de dos voces, supuse cuales eran.

-         - ¿No hay una dirección exacta de la casa? –preguntó una voz femenina al otro lado del pasillo de la escuela.
-         - No, solo aparece que se residencia en Roma, es todo –esa seguro tenía que ser Mandy.
-         - Pues allá iremos entonces. –sentenció Regina.
-         - ¿Y qué piensas hacer con Brians?
-         - Ya tengo un futuro para ella.
-         - ¿Se ve turbio?
-         - ¿Tú qué crees? –ambas chicas rieron.

Traté de no asomarme demasiado pero era tarde, Regina me había visto, de nuevo. Hice lo mejor que pude, salir corriendo de allí pronto. Estaba a punto de llegar al salón de clases, aunque ya iba tarde, me recosté de una pared mientras oía unos pasos a mi alrededor.

-         - ¿Tú qué haces aquí? –me espetó Regina, y di un respingo.
-         - Nada que te incumba –le espeté.
-         - ¿Y por qué andas sola en los pasillos?
-         - ¿Y por que ustedes también? –me puse a la defensiva.
-         - Eso no te concierne.
-         - Entonces igual a ti.
-         - Te dije que no me provocaras, Christine, no te metas en lo que no te conviene.
-         - No me puedes estar amenazando.
-         - No te amenacé, solo te di… una sugerencia, mejor cúmplela –me miró con la peor cara que pude ver en alguien, reflejaba rencor y malicia.
-         - Vaya, cualquier persona se tomaría en serio esa… “sugerencia” –hice con mis dedos comillas en el aire.
-         - Te lo advertí –dio media vuelta con Mandy se fue, a mitad del pasillo se detuvo y volteó en mi dirección- Bonito brazo –ella y su amiga comenzaron a estallar en risas mientras me dejaban con la impotencia en el pasillo.

Me levanté como pude y entré al salón mientras la profesora me mandó tarea extra por llegar tarde, no le expliqué nada a los demás, solo que me había retrasado, si les decía, no me iban a dejar sola en ningún momento. A la hora de salida, caminé lo más rápido que pude a mi casa, no quería que se enteraran aun, cuando llegué a la sala Yess aun no había llegado. Comencé a hacer mis deberes, eran muchos, sin contar los que me había mandado la profesora hoy como castigo.

Cuando al fin terminé eran las 6:00 p.m. Llamé a Yess para preguntarle porque se había tardado tanto, sonó la contestadora y le dejé un mensaje, era raro en ella no atender una llamada. Tenía ganas de comer helado, salí a la calle para comprar uno en la heladería que estaba en la misma calle, compré el más grande que había de chocolate, siempre me gustaba ver televisión mientras comía helado, era unas de mis aficiones.

Me quedé sentada en el sofá de mi casa mientras me comía todo el helado, al rato sonó mi celular. Pensé que tal vez sería Yess.

-         - ¿Diga?
-         - ¿Ocurre algo? –para mi sorpresa era Cris.
-         - No –mentí- ¿Por qué?
-         - Andabas algo rara hoy.
-         - Lo siento, no dormí mucho.
-         - Ah ¿Te puedo visitar?
-         - Eh…
-         - ¿Estás segura de que no te pasa nada?
-         - Si, lo que pasa es que…
En ese instante las luces titilaron dos veces y todo quedó a oscuras. Solté el teléfono del susto y no se donde había caído, caminé a rastras por el pasillo para buscarlo mejor, me topaba con los muebles o las paredes de vez en cuando, hasta que sentí una brisa fría entrando en la estancia.

-         -Te dije que no me provocaras –sonó Regina amenazante en la oscuridad y di un aullido.
-         - ¡Fuiste tú! ¡Tú me empujaste por las escaleras!
-         - No, fui yo –sonó otra voz en la habitación.
-         - ¿Mandy?
-         - ¿Quién crees que era? –ambas rieron.
-         - ¿Acaso tu padre no te enseño a no espiar a nadie? ¡Oh! Es verdad, se me olvidó que está muerto. Por meter su nariz donde lo debe.
-         - ¡Déjame en paz! ¡No te he hecho nada para que me trates así! –voltee en todas direcciones buscando su voz, me sentía estúpida viendo a todas partes.
-         - Si, si lo hiciste. Robarme, no dejarme lo que me pertenece por derecho. –me tomó por el cuello y no pude tomar mucho aire, me estaba asfixiando- Te mereces la muerte, pero tengo una idea mejor, te prometo que tu vida será un infierno, tan asquerosa que vendrás a suplicarme que te deje morir, eso te lo prometo. –me soltó y caí al piso mientras buscaba mas aire.
-         - ¡Déjame en paz! –grité con tanta fuerza que me volví a quedar sin aire.
-         - Deseo concebido… por ahora –rió con malicia y no las volví a escuchar más en varios minutos.

Me quedé a oscuras en mi casa, estaba lo suficientemente aterrada para poder moverme, no me había dado cuenta de que temblaba de pies a cabeza hasta que traté de moverme y no pude, me quedé perdida sin poder ver nada, consumida por la oscuridad, cientos de miedos comenzaron a surgir en mi cabeza mientras comencé a llorar…



Hola! lo siento por el retraso, estuve jugando Silent Hill y creo que me dió muxo miedito y tuve que acostarme temprano, aun asi no dormí por el miedo!! xD! espero que les guste el cap!! Repito: VOY A CAMBIAR LA DIRECCIÓN DEL BLOG www.thechristiestory.blogspot.com es casi igual, pronto haré unos cambios, para bien y mejor claro, los amoo un monton!! y son lo maximo!! sigan comentando plis!! si tuviera un vicio, creo  que seria ver que escriben, sus coments son como una dosis de nicotina diaria para mi!! Oigan,   si ustedes sienten compasión por un país, si no soportaron ver aquellas casas destruidas y aquellas personas sin hogar, si quieren honrar a miles de personas que fallecieron, si les duele ver la tele cada vez que nombran a Haití, entonces colaboren con la causa, envíen Haití al 50555, un solo mensaje salvaría la vida de muxos. No lean esto si no les importa, no es obligatorio,  pero es cierto que una persona puede marcar la diferencia, yo ya envíe mi mensaje y quisiera que ustedes también. Gracias.
xoxo mari R☆★ kisses!

miércoles, 20 de enero de 2010

Castigada

Capitulo 21
Lo primero que percibí fue un olor a químicos farmacéuticos, y traté de abrir los ojos, pero me cegó una luz blanca de la habitación, pestañe varias veces para acostumbrarme a la iluminación donde estaba.

Estaba acostada en una cama, pero no mi cama, en una habitación del hospital, no recordaba haber llegado allí, traté de sentarme pero una mano me retuvo y me volvió a acostar en la cama, ese movimiento hizo que me doliera la cabeza.

- Auch –murmuré aunque mi voz se quebró.
- ¡Qué susto me diste! –exclamó una voz en la habitación, parecía aliviada.
- ¿Cris? –fue la primera persona en que pensé.
- Estoy aquí –voltee a donde sonaba su voz, y allí estaba sentado cerca de mi cama, estaba pálido y tenia largas ojeras.
- ¿Qué paso?
- Te caíste por las escaleras del colegio, escuché que gritaste y te encontré en el suelo, te diste un buen golpe.
- ¿Estoy en el hospital? -¿Qué me había pasado?
- Si –cerró los ojos, su voz sonaba algo dura.
- ¿Fue tan grave la caída?
- Si, te golpeaste muy duro la cabeza, y te fracturaste el brazo izquierdo. Por suerte te encontré a tiempo, solo si te hubiera acompañado antes.
- Descuida, fui yo quien tenía el antojo de dar un paseo por el salón de música…
- Lo sé, por eso te seguí –admitió sonrojándose- ¿Acaso no me pueden dejar hablar con ella cinco minutos? –se escuchó unos pasos y tocaron la puerta de la habitación tres veces.
- Pase dije.
- Por mi no –masculló Cris.
- Hola –era Scott quien caminaba rápidamente en mi dirección- ¿Cómo te sientes?
- Bien, solo fui algo torpe.
- Ya lo creo, que susto me diste.

Cristian ya se levantaba para irse, yo tomé su mano, no quería que se fuera, me miró suplicante y entendí sus expresiones, cerró la puerta dejándonos a Scott y a mí.
- ¿Y la pasaste bien en tu cumpleaños?
- Si, gracias ¿Y Charlotte?
- Salió más temprano.
- ¿Qué te ocurre, Scott?
- Nada malo.
- ¿Seguro?
- Si… Bueno no del todo.
- ¿Es algo malo?
- Para ti no, para mi será un inconveniente. Cuando te pregunté que si la pasaste bien en tu cumpleaños, no solo me refería a eso.
- ¿A qué?
- Estabas muy acompañada por Wittcher el viernes… -murmuró él.
- Ya lo sabes entonces.
- Si.
- ¿Ya no seguirás siendo mi amigo?
- ¿Qué clase de pregunta es esa? Siempre lo seré, aunque algunas veces cambien las cosas…
- O las personas.
- Cierto.
- ¿No estás molesto?
- No.
- ¿Y por qué te comportas así?
- Creo que estoy algo molesto conmigo mismo, no debí dejar que ese idiota…
- Cris –le corregí.
- Como sea, no debí dejar que se saliera con la suya, igualmente seguiré siendo tu amigo siempre, a menos que cambies de parecer.
- No pienso cambiar.
- Eso dices ahora, tal vez con el tiempo, el siempre cambia, y eso harás tu, te lo aseguro.
- ¡Ja! Eso lo veremos… - ¿Cuánto tiempo llevo aquí?
- Como medio día.
- ¿Qué?
- Bueno estabas descansando y no te queríamos molestar, me imagino que todavía lo estas.
- Claro que no –mis ojos me estaban pesando, y pestañee dos veces para no quedarme dormida, el rio.
- Descansa, no hay problema. Esas palabras fueron casi música para mis oídos cuando pestañee por última vez antes de quedarme dormida, lo último que pensé fue en las palabras de Scott. No había nada que mas me molestara en el mundo, que me dijeran Vas a cambiar o Eres así ¡Como si las personas me conocieran en el futuro! ¡puf!... no voy a cambiar.

- ¡Por lo menos déjenme levantarme! –grité ya desesperada al tercer día de mi reposo en casa, Yess me consentía demasiado, y Sam no me dejaba moverme.
- ¡Necesitas descansar!
- Una cosa es descansar y otra muy distintas es quedarme acostada sin hacer nada ¡Me van a salir raíces!
- Después que comas darás un paseo, ¿Te parece? –opinó Cris sentado al lado de Sam.
- ¡No la consientas! ¡Tiene que descansar!
- Gracias al cielo que no te dejan ser enfermera, tus pacientes se morirían aburridos cada vez que les pase esto –mi amiga le sacó la lengua.
- Gracias por cuidarme, no tienen porque hacerlo.
- No hay de qué –respondieron los dos. Mi madre me trajo el almuerzo y comí lo más rápido posible para salir de mi cárcel. Los chicos me esperaron pacientes en la sala mientras yo me cambiaba con mucho cuidado, a la hora de bajar las escaleras Cris ya comenzó a subir la mitad para ayudarme.
- Déjame ayudarte –me tendió su mano pero ya me había aparecido en el piso de abajo.
- Gracias, pero tampoco soy tan torpe ¿Recuerdan?
- Si, no eres lo suficientemente torpe como para caerte por unas escaleras… -añadió Lucas que había llegado- ¡Hey esperen! ¡Eso ya paso!
- Tarado –mascullé.
- ¿A quién llamas tarado? –me espetó.
- Al bobo quien me está preguntando –le saqué la lengua mientras caminaba hacia la entrada. Salí para dar unas vueltas en la calle con mis amigos un rato, a pesar que el dolor de las piernas ya se me había quitado ahora las tenia acalambradas de no moverlas tanto, aunque tenían que tener una estúpida férula en el brazo izquierdo por una semana, eso no me gustaba.
- Oye Christine, ¿No recuerdas como te caíste? –me preguntó Sam.
- No mucho… solo recuerdo haber caminado por los pasillos, oí unos pasos, todo estaba oscuro y… -la respuesta de mi caída vino a mí como un rayo- ¡Que tonta soy!
- Creo que te golpeaste la cabeza más duro de lo que pensábamos –intervino Lucas.
- ¡No es eso! Los pasos, las escaleras, la amenaza… - ¿Qué amenaza? –preguntó Cris preocupado, traté de narrarle lo más calmada posible lo que recordaba, pero su reacción fue exactamente la que esperaba, abrí los ojos como platos totalmente sorprendido
- ¿Por qué no me dijiste eso antes?
- Es que no lo había recordado aun.
- ¡Ni se te ocurra caminar sola desde ahora! –bramó él.
- No iras sola a ningún lado –sentenció Sam preocupada.
- Genial, ahora tenemos que ser guarda espaldas ¿Cuál es la misión jefa? –al parecer la única persona que se tomaba esto a juego era Lucas.

Me quedé en silencio un rato ignorando los comentarios de mis amigos, tal vez si me habían amenazado, antes…

- Regina me empujó por las escaleras –dije de golpe.
- ¿Qué?
- Imposible.
- Esa mosca no mataría a nadie.
- Me había amenazado antes, piénsenlo solo un momento: Estaba sola, yo la había molestado desde el primer día que llegué al avergonzarla, y tenía la oportunidad perfecta para vengarse. - No, ella no haría eso.
- O tal vez si –al fin alguien me cree.
- Ni se te ocurra acercarte a Regina, y basta de bromas –Cris fulminó con la mirada a Lucas.
- ¡Oh vaya! Cuando va empezaba a divertirme.
- A expensas de Christine.
- Bueno, no vuelvo a hacerle ninguna otra broma a la mosca de Regina –pasó su mano en el corazón- ¿Vale?
- Vale. - ¿Cuándo volveré a la escuela? Primera vez que la extraño.
- ¡Le lavaron el cerebro! ¡Ahora quiere estudiar! –Lucas tenía razón, ¿Yo extrañando las clases? Que bajo había caído.
- No lo sé, solo estoy algo aburrida. - Es demasiado tarde, ya la perdimos…
- ¡No exageres!
- La caída le dejo loca, una chica queriendo ir a clases… ¡Que calamidad! El día siguió de lo más tranquilo, fuimos a comer helado y a ver una película, como era de esperarse Lucas comenzó a lanzarme palomitas en plena función. Al anochecer me dejaron en mi casa, Sam y Lucas se habían ido.
- Creo que el médico dijo que puedes ir mañana a clases, además los viernes casi no vemos clase.
- ¡Al fin! –suspiré aliviada.
- No puedo creer que te emocionen las clases –comenzó a reírse.
- Es que tengo tiempo sin ver a nadie de la escuela, solo a ustedes, no he hablado mas con Rachel, Damián y ¡Scott! ¡Tengo tiempo sin saber de el!.
- ¿En serio quieres ir a clases mañana?
- Si ¿Por qué?
- Tenía pensado una salida mañana…
- ¿No vas a ir a clases?
- No me van a extrañar allá, así que… ¿Estarás libre mañana?
- Igualmente me iba a quedar dormida.
- ¡Así se habla! Te busco en la mañana ¿Te parece?
- Sí, pero hay un problema… - Sam –dijimos los dos al mismo tiempo y nos reímos.
- Descuida, tengo un plan –me guiñó un ojo.
- Ya veremos. -
Descansa un rato ¿sí?
- Vale, adiós Cris.
- Nos veremos mañana. –soltó una risotada antes de darme un beso en la mejilla.

Cerré la puerta y subí a mi alcoba a cambiarme y dormir, me sentía estúpidamente emocionada por salir mañana con Cris, mi Cris. No habíamos pasado tiempo juntos desde mi cumpleaños, y me mareaba pensar en aquel beso robado en el salón de música, de acuerdo, no fue robado, yo lo quise también. Traté de encontrar la posición mas cómoda para dormir, por la estúpida férula no me podía mover mucho, concilie el sueño minutos después.

Al levantarme en la mañana eran las 10:00 am ¿Qué? Salté de la cama para bañarme y alistarme lo más rápido posible. Seguro el no tardaría en llegar, me atraganté el desayuno sola, ya que Yess ya se había ido a trabajar, en ese momento sonó el timbre y me dio un vuelco en el estomago. Caminé rápido a la puerta y allí estaba esperándome.

- Hola –lo saludé apenada.
- ¿Te quedaste dormida? –preguntó burlándose de mi expresión.
- Si, un poco ¿A dónde vamos?
- Ven –me tendió la mano y yo se la tome- Es una sorpresa.

Mientras caminábamos por las calles un rato, el de vez en cuando me miraba y sonreía al verme sonrojarme.
- ¿Cómo te libraste de…?
- Fácil, solo fingí irme a la escuela con ella, y después vino lo difícil: sepárame de mi gemela ¡Como me costó! Le dije que tenía que buscar algo en mi casillero y me desaparecí de allí, ya no debe tardarse en darse cuenta. Solo por si acaso, apaga tu teléfono, por si se le ocurre rastrearte también a ti.
- Esto está fuera de control…
- Lo sé, ¿No es genial?
- ¡Por supuesto!

Nos reímos un rato, llegamos a una pista de patinaje sobre hielo, tenía un letrero de cerrado.

- ¿Pero no está cerrada?
- Solo para nosotros.
- ¿Cómo?
- Tengo… contactos.
- ¡Vaya! –dije mientras entraba y veía la pista de hielo, sola.

Escogí unos patines a mi medida, aunque me costó mucho ponérmelos, ahora venia lo difícil, patinar. De pequeña me habían enseñado, pero seguro se me había olvidado con tanto tiempo sin practicar.

- ¿Cómo voy a patinar con el brazo izquierdo lesionado?
- Fácil, yo te ayudo.
- Me encanta esa idea.

Me deslicé con cuidado por la pista, agarrándome de uno de los bordes, me daba miedo caerme, Cris se me acercó con cuidado.

- Sabes que tienes que patinar dentro de la pista ¿no?
- Sí, pero es muy difícil.
- Permíteme –me tomó la mano derecha para patinar juntos. Sentí como unos puntitos fríos me caían en la cara.
- ¿Estás haciendo que nieve?
- Pensé que sería mas divertido. –miré sus ojos y estaban mas oscuros que antes.
- Tienes razón, lo es.

Desde el principio me había costado, pero Cris lo hacía ver más fácil, ya le había tomado el truco a todo esto, y con él era más divertido. Comencé a patinar al revés, era gracioso, traté de dar la vuelta de nuevo y nos caímos los dos en el hielo, me tomó por un costado para que no me lastimara.
- Fue mala idea.
- Ni tan mala –se acercó a mi para besarme pero cerró los ojos y suspiró- Nunca nos van a dejar en paz. Ven, escóndete.

Patinamos rápidamente hacia los casilleros de la pista mientras se escuchaba unos pasos y la puerta abriéndose.
- No eres el único que tiene contactos hermanito.
- Vámonos –me susurró mientras desaparecimos de la pista.
Llegamos a mi claro, secreto como siempre, y no llegarían a encontrarnos allí.
- ¿Sera que…?
- Si, ya no hay problema, eso creo…
- ¿Sabes que se va a vengar de nosotros por ignorarla?
- De ti no, en cuanto a mi… -hizo una mueca.
- No pienso dejar que mate a mi novio, ¿Acaso no nos puede dejar solos? –reí mientras miraba hacia el cielo y el fingía hacer plegarias. Reí, era tan gracioso.
- Me alegra que me comprendas.

Miré sus ojos zafiro, fríos pero se velan tan hermosos reluciendo por la luz, me devolvían la mirada, podía pasar horas solo viéndolo así como yo lo veía, sentí el calor en mis mejillas cuando acercaba su rostro al mío, solo rozando su mejilla con la mía, otra vez vino el mismo extraño cosquilleo, no quería que desapareciera nunca de allí.

Posó sus labios con los míos con el mismo cuidado que antes, como si quisiera recordar este momento, lo hice igual, era tan embriagante, no contaba el tiempo, solo media el día por cómo se acercaba el sol a nuestros rostros, acarició mi cabello y enterró una mano en el, yo hice lo mismo.
Solo después de un rato nos sentamos en la orilla del lago a ver quien lanzaba piedritas más lejos, como siempre el me ganaba, hizo un mohín, le parecía gracioso.

- Déjame ayudarte –se puso a mi lado para acomodar mi brazo derecho y lanzarla al lago, funciono.
- Creo que así es muy difícil que te preste atención, me distraes.
- Espero nunca dejar de distraerte nunca.
- No lo dudes.

Ya estaba empezando a oscurecer y Cris me llevó a mi casa, saludó a Yess y se despidió, me reí ante la reprimenda que le daría Sam.

Encendí mi teléfono para ver si tenía mensajes de ella, solo había uno de Scott:

Hola brujita, iremos a practicar mañana en la tarde a la casa de Verónica ¿Puedes venir?

No tardé mas de unos segundos que si, aunque me intrigaba eso de practicar ¿Acaso practicaban magia? Al rato sonó mi teléfono, respondió muy rápido, mas de lo normal.

¡Genial! Verónica quiere que vengas para que practiques un poco. Nos veremos entonces.

Dejé mi teléfono a un lado y baje a cenar con Yess, me habló de cómo le fue en su trabajo, después subí a dormir. Estaba agotada, aunque encantada con el día de hoy, aun me preguntaba si Sam había matado ya a Cris, o si Lucas lo había molestado, seguro lo averiguaría mañana...

Hallow!! Maldición!! ya tengo 1000 visitas!!! ahh no puedo creerlo!! grax a todos por visitarme a diaro! son lo maximo! los amo!! quisiera poder darle a cada uno un notebook como el de Christie, pero tendría que dar 1000 ;) Los quiero un monton!
xoxo mari R.☆★
Pd: voy a cambiar el link de la pagina, voy a durar por lo menos tres capitulos diciendoles! sería esta www.thechristiestory.blogspot.com es casi igual! kisses!